Ensayo filosófico
¿EL ORIGEN ELIMINA LA NATURALIDAD?
Según la Real Academia Española, el vocablo "origen" significa "principio, nacimiento, manantial, raíz y causa de algo". En cambio, la palabra "naturalidad" hace referencia a "cualidades naturales". Durante el desarrollo embrionario poseemos estas cualidades naturales, ya que, aún no estamos impregnados por una cierta cultura, lenguaje, o incluso visión de percibir la realidad. Podríamos afirmar que somos seres sin identidad. Al salir al exterior, al abandonar el vientre materno, nuestras redes neuronales comienzan a desarrollarse y a formar conexiones, proceso que es inevitable, debido a la detección de estímulos que permiten que nos convirtamos en seres más complejos. Estas se desarrollan según el origen, el espacio en el que se encuentre el ser. Las raíces marcan. El origen, el nacimiento, las raíces que nos arraigan a un espacio en un determinado período de tiempo hacen que perdamos la naturalidad sin siquiera saber que en algún momento hemos sido poseedores de ella.
En primer lugar podemos fijarnos en las variadas etnias que existen en el planeta. Cada una de ellas conformadas según la cultura, religión, lenguaje, tradiciones y otros factores. Un ser proveniente de Egipto, el cual tiene sus raíces en estas tierras citadas anteriormente, se comunica en árabe y sus creencias son musulmanas. En cambio, un ser de España habla castellano y sus creencias, habitualmente, son cristiano-católicas. Si hay una nueva vida que se aloja en el vientre de una egipcia y otra en el de una española, estos seres que aún se están conformando en el interior materno, sí que tienen cualidades naturales, ya que aún no están "contaminados" por ningún factor del origen.
La segunda razón explica la formación de la identidad, propia para cada ser o elemento. Para que la naturalidad sea eliminada y dé paso a la identidad hace falta un origen. Por supuesto, la personalidad se desarrolla según los elementos de nuestro alrededor, quiénes y qué lo conforman. En mi caso, en el patio de mis abuelos están mis raíces, mi origen. Probablemente es el lugar donde he forjado mi identidad debido al tiempo y las vivencias invertidas en este espacio.
El tercer motivo expuesto da paso al cambio. La vida es un proceso de cambio continuo. Ortega y Gasset, filósofo español de la generación del 14, pensó que las ideas son algo que elaboramos en nuestra vida, mientras que la propia vida es, algo que se apoya en un plano profundo de creencias que no elaboramos nosotros ni las sostenemos: no hacemos nada con ellas sino que estamos en ellas. Quizá el origen marca nuestras creencias, aunque puedan producirse cambios de ideas durante el crecimiento personal. Como he expresado anteriormente, la naturalidad hace referencia a "cualidades naturales", en cambio, si nos "empapamos" por nuestras creencias, este estado natural se esfuma, debido a que el origen ha asentado las creencias y ha expulsado de nosotros mismos la naturalidad involuntariamente.
En último lugar, la esencia nos ayuda a entender el paso desde la naturalidad hasta el origen. Cualquier acto, decisión, frase o vocablo pronunciado está lleno de la esencia de un ser. Quizá consiste en eso, en entender que somos como arcilla, antes de ser trabajada no tiene ninguna impureza, contiene su forma inicial, pero a medida que es moldeada, y se va originando un jarrón diferente, también se va eliminando la naturalidad del material. Este jarrón contiene toda su esencia para servir como decoración o para sostener flores. Es decir, el origen y la esencia van ligados, porque en conjunto nos convierten en algo muy diferente a lo que éramos antes del principio, cuando partíamos de la naturalidad.
Por el contrario, también podemos pensar que la naturalidad es un proceso posterior al origen, ya que es cuando el alma se conforma y somos capaces de reflexionar sobre nuestro propio ser. Quizá solo se trate de reflexionar sobre quiénes somos, qué hacemos, y en qué nos queremos convertir. En entender que somos seres en cambio constante. Incluso si hay algún cuerpo que no piense en ello, jamás alcanzará el estado de naturalidad.
En conclusión, desde mi punto de vista me parece muy importante que en algún momento de la vida cada persona se planteé esta pregunta, sin ánimo de responderla, solo ofreciendo posibles respuestas, sin dejar de lado otras posibilidades. A día de hoy opino que la naturalidad termina en el momento en el que comienza el origen, ya que somos "esponjas" que absorbemos todo lo que ocurre en el espacio al que estamos arraigados, siempre dejando cierto margen al otro extremo con diferentes argumentos. Saber atender al espacio donde crecieron nuestras raíces es importante para ofrecer posibles respuestas válidas. En mi caso, la observación del patio de mis abuelos, donde se encuentra el origen de mi ser, me ha conducido a pensar que estoy compuesta por fragmentos de vivencias que asentaron mis creencias sobre la vida, y nunca se podrán modificar, por lo que las decisiones que serán tomadas por mí en el futuro o incluso mi esencia con la que produzco cada sentimiento, cada frase, incluso cada acción siempre llevarán parte de ese espacio, del patio de mis abuelos.
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