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Mostrando entradas de octubre, 2022

Tema III

Tras unos días de reflexión, muy necesarios para calmar la tempestad de mis pensamientos, se han ordenado todas las secuencias de imágenes y palabras que estuvieron desencajadas en un momento determinado durante este período. Quizá, siempre estuvo ahí, en cada palabra que plasmaba o en cada recuerdo que aparecía. Yo, sin embargo, bagaba alrededor ignorando lo que estaba en frente de mí. Intenté desentenderme de la evidencia y buscar cualquier otro hilo del que tensar. Para mi asombro, todos los posibles temas no abarcaban la amplitud de lo que quería transmitir. De hecho, estos mismos me condujeron hacia aquí, hacia lo que no era visible o simplemente no sabía atisbar.  Y sí, es el origen.  Al hablar del origen también podemos entender que el ser está arraigado, o que nuestras raíces parten desde un punto.  Al nacer carecemos de cualquier tipo de información, somos seres vulnerables ante la realidad, hay naturalidad en cualquier acto realizado. A medida que hay un proceso...

Tema II

¿Se puede sentir el alma de una persona, lugar u objeto en su ausencia?  ¿La identidad nos hace seres únicos? ¿Los recuerdos marcan el presente? ¿El cambio es un proceso continuo? ¿Por qué la naturalidad de la vida nos convierte en seres vulnerables? ¿El tiempo es la antítesis de la vida? ¿El cambio supone perder nuestra identidad? ¿Qué es el “cambio”? ¿El presente contiene fragmentos del pasado? ¿El alma es simultánea al nacimiento?  ¿El alma se va constituyendo con el paso de la vida? ¿Las memorias nos hacen seres más completos? ¿Las ideas cambian por la constitución de nuevas perspectivas? ¿Existe realmente el cambio o simplemente es la transformación de nuestra visión? 

Tema

 Crecer. Cambio. Identidad. Ausencia. Esencia. Memorias. Recuerdos. Naturalidad. Alma.  Crecer supone un cambio.  Durante el periodo de cambio, en el día a día, se fabrican acciones, sensaciones, sentimientos que con el paso del tiempo se transforman en recuerdos. Los recuerdos albergan alma y forma. Muchos de ellos, o incluso todos tienen la ausencia de seres u objetos. A la vez en esta ausencia se puede encontrar esencia, el código, el alma de lo que era y ya no está. La naturalidad del paso de la vida, de la sucesión de etapas, empaqueta a todas las palabras citadas en las primeras líneas.  El tiempo es otro factor muy importante. Con el tiempo todo se termina, volvemos a introducir la ausencia, el crecimiento, las memorias. También empiezan nuevas visiones desde la experiencia anterior, introducimos la palabra esencia, identidad. Somos lo que un día nos marcó, tanto los sucesos buenos como los no tan buenos. Ahí están nuestros recuerdos, el período de cambio a pa...

Décimo día de observación

Puedo viajar a través de los colores que refleja la luz del día, me dirigen hacia aquellas tardes otoñales en las que toda la familia disfrutábamos de una genuina merienda, convertida en tradición en el mes de octubre, castañas asadas.  A través del sentido olfativo es fácil reconocer el olor a leña, producto de la chimenea de la casa situada al otro lado de la pared.  Mientras tanto, el sonido producente de algún vehículo que vaga por la carretera, un clásico de este patio. La estridencia producida por el soniquete del medio es lo que produce la sensación de hogar, entre otros motivos. La piel, tan sensible al impacto externo e interno. He deslizado la mano por la pared de cemento. Se me ha erizado la epidermis, no solo por la textura, la cual es tosca, áspera, desagradable, sino también por todas las veces que mi cuerpo ha sido desplazado hasta tomar contacto con ella y nunca había sido capaz de palparla, de saber acariciarla con detenimiento y atención.  No he podido g...

Noveno día de observación

Imagen
“¿Qué es la vida?” Esta pregunta hace eco en mis entrañas, no deja a mi mente ni un solo segundo de claridad. Ocurre así, rápido, sin más preámbulos. Retumba dentro de mí. No he respondido a la pregunta, de hecho, nadie podría definir realmente lo que es la vida. Por ello no he querido precipitarme a responder, he entendido que a veces es necesario macerar la pregunta, retenerla en nuestro ser y cuando creamos que somos capaces de convertirla en un producto de calidad, potente para una comunidad o para el propio individuo, exprimirla hasta apurar la última gota de información. Me encuentro en la última fase del proceso, intento empaparme incluso de la neblina que deja pequeñas gotas de vapor en cualquier superficie. Quizá sea lo más importante. ¿Cómo podemos definir la palabra “vida”? Observando el cielo, en el patio, me he encontrado una bandada de pájaros revoloteando, trinando, todos unidos, cada uno ocupaba un espacio específico en el triángulo que configuraban.  Un viento hela...

Octavo día de observación

Recorres la entrada con pisadas limpias, suaves, sin producir ninguna vibración sonora que ahuyente la esencia que nace en este espacio.Te deslizas sobre las baldosas rojas, las cuales forman un dibujo muy llamativo. Me atrevería a decir que son las más originales que he visto a lo largo de mi vida. En ese desliz silencioso, pasivo, en la entrega total de todo mi ser a este espacio te ves reflejada.  Quizá no es casualidad, yo sin embargo, afirmaría rotundamente que lo fue.  Así es, pude observar mi rostro en el cristal de la ventana. ¡Cuánto tiempo sin mirarme desde la naturalidad! No había percibido hasta ahora que siempre que me observo en el espejo es para intentar agradar a los demás por mi belleza exterior. ¡Qué triste! No quiero decir que mirarse en el espejo sea un acto perjudicial, al contrario, nos nutre en la mayoría de los casos. Lo que es triste es lanzar la mirada hacia nuestro reflejo y ver solo un cuerpo, nada más. Somos eso, sí, pero también somos seres llenos...

Séptimo día de observación

“La perfección no existe” dicen. La observación de hoy me ha llevado hasta aquí, hasta esta frase que probablemente la hemos escuchado infinidad de veces a lo largo de la vida. Nunca me había interpelado, siempre prefería darle la razón sin siquiera atender a su significado, aceptar que si la escuchamos tantas veces, como si formase parte de nuestra rutina, es porque realmente es verídica. Atendiendo al entorno me he percatado de que es una frase muy subjetiva. ¿Quién formuló esta secuencia de palabras, un ser divino que es capaz de observar hasta lo más remoto e imperceptible del universo?  Hay que seguir escarbando, hay que ir más allá, hay que encontrar los desajustes que nos rodean y abordarlos, capturarlos hasta que ocurran nuevas grietas, cuando las encontremos, seguiremos buscando. Este es un proceso continuo que nos desplaza de la respuesta que ya tenemos, de la facilidad. ¿Por qué hay que conformarnos con la información que ya poseemos?, ¿Por qué hay que ser seres omisos q...

Sexto día de observación

El patio está lleno de “ojalás”. Ojalá este lugar fuese un hogar. Ojalá toda la familia volviese a estar tan unida como antes. Ojalá mis abuelos nunca se hubieran marchado. Ojalá este espacio siguiese lleno de vida. Ojalá volver a mirar hoy y encontrar el patio de hace doce años. Ojalá tener menos ojalás. Observo el entorno y me percato de que todos mis ojalás, hace años, fueron realidad.  Nunca lo aprecié, era una niña, supongo que valorar, o más bien, darse cuenta de la suerte inmensa al tener todo lo que necesitas, no es sinónimo de niñez.  Aunque habitualmente suelo sentir de manera negativa las experiencias anteriores, no siempre es así.  Me hubiese encantado seguir experimentando la sensación de unión, de apoyo incondicional, de continuar toda la familia coleccionando momentos. Esto no sucedió. Todo cambia, esa es la ley de la naturaleza, modificar incluso las partes más pequeñas de la faz de la Tierra hasta que todo sea material renovado, hasta que no quede nada an...

Quinto día de observación

 Cierro los ojos, inspiro, los rayos cálidos del sol me erizan la piel tras la sensación de humedad, abro los ojos, mis pupilas se contraen por el exceso de luz, vuelvo a la realidad.  Estos segundos de reflexión, en silencio, producen en mí una mirada hacia aquellos vacíos que hace años estaban protegidos. La nostalgia me empuja hacia ellos, como la gravedad impulsa hacia el suelo de la Tierra cualquier cuerpo.  El rosal, lleno de rosas blancas y delicadas, con sus espinas puntiagudas, remarcando su belleza; su esencia; su elegancia; su pureza, pero a la vez su fragilidad. Recuerdo que el pequeño arbusto sufría diversas enfermedades muy a menudo. Siempre que iba a visitarlo y percibía su estado hostil, preguntaba “¿Por qué el rosal está enfermo?”, la respuesta siempre era la misma. “Es una especie muy delicada, es atacada por numerosas plagas como el caso del pulgón.” Yo, no comprendía como un arbusto con flores tan bonitas podía enfermar tan rápido. A día de hoy solo qu...

Cuarto día de observación

 Hoy, la escucha del entorno me ha llevado por los rincones más recónditos de mis propios sentimientos.  -Soledad. El espacio de siempre compuesto por infinidad de elementos, artilugios, útiles que algún día fueron necesarios para numerosas labores, pero que a día de hoy son una reliquia sin importancia. Llevan años almacenando polvo y óxido y nadie se acuerda de ellos. La soledad es la única compañía que existe en este lugar. -Belleza. Todas las imperfecciones son el reflejo de un fenómeno producido por un desajuste. La humedad en la pared, nunca había apreciado la naturalidad de este hecho, quizá, las personas también poseemos cierta humedad en nuestro interior que va calando, dejando su código. O una gran grieta en la capa externa de la pared de tierra, recubierta de cemento, que poco a poco va dilatándose y fracturándose hasta caer en pedazos, dando lugar a la capa interna, y dejando al descubierto la vulnerabilidad de la pared. Esto es belleza, entender que no somos tan d...

Tercer día de observación

Paz. Calma. Serenidad. Sosiego. Silencio. Todas las sensaciones citadas anteriormente han penetrado en mi ser como un clavo lo hace en un listón de madera. He perdido la noción del tiempo, hace mucho que no me sentía así. Quizá desde que era una niña. He observado a mi alrededor, y aunque todo sigue igual que siempre, nunca dejo de encontrar cosas que antes no había atisbado. Encuentro muchos elementos agrícolas que no sé para qué son necesarios. Mis ojos llevan toda la vida ignorándolos. Me asombra la capacidad de mirar a un objeto y al no saber reconocerlo, eliminarlo de mi mente, como si nunca lo hubiese visto. Es curioso, pues a lo que nosotros consideramos insignificante, o simplemente no tiene cierto valor en nuestra vida, no nos conmueve, interpela, no nos hace pensar. La ignorancia del ser humano. El vuelo de un murciélago interrumpe mi ejercicio. Empieza a anochecer, la claridad del día se aleja. Desde este espacio diviso la chimenea de la casa de al lado humeando y percibo un...

Segundo día de observación

Estoy en la calle, no hay nadie. Simplemente encajo la llave en la cerradura oxidada de la gran portada marrón que da paso al patio y me dispongo a entrar. Lo primero que han atisbado mis ojos ha sido la torre de butacas blancas. Siempre han estado ahí, pero pocas veces las he visto, o más bien, les he prestado atención. Para mí, estas butacas son sinónimo de sencillez, ya que no son las más bonitas, ni las más cómodas en las que me he sentado, pero no obstante, me han servido de asiento en numerosas ocasiones, lo que me ha permitido compartir momentos en este entorno y pasar tiempo con mi familia. Y eso, vale más que cualquier cosa. Sigo paseando, escuchando, atendiendo al espacio, vuelvo por mis propios pasos y, encuentro las calas. Hace unos años las miraba y no sentía nada, eran solo plantas, además, no me parecían bonitas ni interesantes como otras flores, de hecho, sigo pensando que les faltan las cualidades que he nombrado antes, pero aún así, tienen un gran significado para mí....

Primer día de observación

 Estoy aquí, en medio del patio en el que jugué tantas veces. Nunca antes lo había mirado como hoy. Siempre lo he considerado un patio lleno de vida y recuerdos, y en este momento, solo percibo la pequeña brisa helada de los primeros días de octubre que te enfrían la nariz; el ruido de los coches al cambiar su velocidad, o simplemente el murmullo de los transeúntes que caminan al otro lado de la pared. Alzo la mirada, me pierdo entre la nostalgia de mis recuerdos y encuentro la pila de lavar, donde tantas veces vi a mi abuela intentando quitar las manchas de una camisa o coger agua para regar las plantas. Me acerco y observo que está llena de moho, deteriorada, poco a poco se va pudriendo. La recuerdo más alta, un instante después, pienso que he crecido desde la última vez que la miré con atención.  Paseo por el suelo de cemento recubierto por moho, toco el suelo con las yemas de los dedos, aún recuerdo esta textura. Todos los raspones de rodilla producidos una tarde de agosto...

Elección del patio de mis abuelos

 El patio de mis abuelos es un lugar en el cual he crecido. Aquí he pasado muchos momentos desde la niñez hasta convertirme en la persona que soy hoy. También aprendí desde juegos, tradiciones familiares, hasta el hecho de valorar la vida.  En este suelo de cemento di mis primeros pasos y comencé a andar. Quizá ese día, sin darme cuenta, empecé un camino llamado “vida”. La elección de este lugar me estimula por todos los momentos vividos aquí. Al igual que una encina cuando crece, sus raíces se vuelven más fuertes y se hunde en la tierra, todo mi ser se encuentra arraigado a este lugar.