TEXTO PARTE II
No queremos salir al caos. No queremos habitar un mundo sin sentido. Hemos preferido crear este sueño y habitar en él. Enten dimos que nuestra existencia estaba sustentada por estas paredes, por el mundo que percibimos. Así sucedió cómo nos adentramos en la búsqueda del cuerpo. Era a lo único a lo que nos pudimos aferrar cuando todo el caos exterior intentó irrumpir en el orden que poseíamos. Sentimos miedo de la transformación, del cambio constante que conlleva la vida. Por ello, decidimos aislarnos y encontrar sentido en nuestro propio cuerpo. Él era fiel a todo aquello que nos afectaba. Él era el único capaz de atisbar nuestro horizonte y enfrentarse a él. Él siempre ha sido consciente de que somos prisioneros en un mundo compuesto por nuestra percepción. No fue fácil encontrar lo que todo este tiempo atrás había pasado desapercibido por nuestros ojos, sensibles a las sombras de aquello a lo que tanto buscábamos. Entendimos que hace falta observarse a u...